La Meriestra y Yo. Esa pastillita del demonio para engrosar el endometrio

Parece mentira con todo lo que he pasado. Todos los pinchazos, el Gonal, el Menopur, la heparina y sus moratones, las cientos de pastillas de progesterona que me he metido, las sedaciones para los legrados, las histeroscopias y las punciones… NADA ME HA TRAUMATIZADO TANTO COMO LA MERIESTRA. Esa pastillita del demonio que sirve para ayudar a engrosar el endometrio o pared endometrial antes de la transferencia de embriones. Los embris tienen que quedarse ahí pegaditos y claro, necesitan una pared mullidita (mullidita y trilaminar… vamos, que se distingan 3 capitas en ecografía).

Pero amiga Meri, qué asco te tengo chata. Aunque también agradezco taaaaanto tu existencia…

Es algo en lo que pienso mucho: si todo esto me hubiese ocurrido en los años 80 y yo fuese una jovenzuela infértil de la movida madrileña, probablemente no hubiese tenido más opción que la adopción (una elección muy digna y maravillosa que Marido10 y yo nos hemos planteado muchas veces, pero que es también extremadamente complicada como cuento en mi post TTOS DE FERTILIDAD VS ADOPCIÓN). Así que, francamente, prefiero estar en pleno s. XXI y poder contar con más opciones para conseguir ser mamá.

Digamos, que lo mío con la MERIESTRA es como una relación de Amor-Odio:

AMOR: porque después de 4 legrados mi endometrio, que al comienzo de todo esto llegaba él solito a 8,5 mm., pasó a ser un poco “vaguete” y necesitaba sus dosis de meriestra para crecer. Y le llamo simplemente “vaguete” por no insultarle… ya lo hice durante algún tiempo y su venganza fue terrible (no pasaba de 4,5 mm). Ahora quiero pensar que él es parte de mí y yo soy parte de él. Sí, lo reconozco: tengo una movida rara con mi endo. Yo soy él y él es yo. Así que MEJOR TRATARLE CON CARIÑO y COMPRENSIÓN, a fin de cuentas: ¿quién trabaja bien bajo insultos y presiones?

ODIO: porque en los 8 meses casi seguidos que he estado tomando Meriestra, me ha producido todo tipo de molestias:

  • Dolores de cabeza. Sobre todo por las tardes. Eran llegar las 17h y ¡ZASCA! Jaquecón al canto.
  • Mareos y malestar general.
  • Cambios de humor; y eso que yo soy bastante estable emocionalmente hablando, a pesar de los pesares…
  • Insomnio brutal. Y la TV a las 3 de la madrugada es mala, muy mala. La de programas de “Crímenes Imperfectos” que me he podido tragar…
  • Retención de líquidos o dicho de otra forma: 3 kilitos extras p´al body. Y eso intentando controlarme, haciendo ejercicio de forma habitual –que hoy si no eres runner es que no eres nadie- y cuidando la alimentación.

 

Y qué decir del momento en que tomé la nefasta decisión de leer su prospecto. Creo que se me va a quedar grabado para siempre. No me eché a llorar de puro milagro. No sé si de milagro o por dignidad (¿hay algo peor que llorar sola en público?)

La indeseable acababa de hacer su aparición unas horas antes y yo estaba en un tren que me llevaba desde un pueblito francés, donde había pasado unos días, hasta París, donde me esperaban unas amigas. ¿Qué mejor momento para leer el prospecto? 3 horas por delante sin WIFI ni nada que hacer. ¡Tócate las narices! Cáncer por aquí, cáncer por allá… ¡Joder! Si consigo ser madre, ¿a costa de asumir qué riesgos? Una de las GRANDES AMIGAS que he hecho en este duro camino de la infertilidad, me dijo que realmente esos riesgos eran para quienes tenían que tomar Meriestra durante muchos años… su explicación no me dejó demasiado tranquila pero bueno, vamos a pensar que tiene razón.

Dicho esto, añadir que no solo he necesitado grandes dosis de Meriestra (llegando a tomar 8 mg / día), además, PARA ENGROSAR EL ENDOMETRIO, he tenido que acompañar a la pastillita con parches de Estraderm (2 veces por semana), hacer tratamientos de plasma enriquecido en el útero, tomar Hidroxil a diario (un complemento de vitamina B) e ir más allá de la medicina “tradicional”:

Sesiones de acupuntura 1 vez a la semana y 2 horas antes de las transfers: sé que hay mucha gente de la #Infertilpandy que no cree en la acupuntura… y yo tampoco tengo la certeza de su eficacia, pero mi ginecólogo me dijo que mal no me iba a hacer y lo que sin duda consigue es dejarte muuucho más tranquila y relajada. Y eso, en pleno tratamiento de fertilidad ¡ya es mucho!

Alimentación orientada al cuidado y grosor del endo: hay algunos artículos muy buenos por Internet sobre esto; suele ser más de lo de siempre (evitar cafeína, alcohol y carnes rojas, tomar mucha fruta, verdura y Omega 3, beber mucha agua, etc.) pero también hay datos curiosos como que durante los días de regla es mejor no tomar vinagre ni yogures…

Deporte sí, pero moderado: para que la sangre no se vaya principalmente a los músculos de las piernas o los brazos y llegue correctamente al útero; a fin de cuentas la sangre es por dónde llega el estradiol para engrosar el endometrio.

Además de esto, he leído bastante sobre el uso de algunas hierbas chinas y de los beneficios de un masaje especial en la femoral… pero nunca me he animado ni a lo uno ni a lo otro. Too much ya para este cuerpecillo. La buena noticia es que después de todo el esfuerzo, he llegado a buenas medidas endometriales, así que parece que mi relación de Amor-Odio con la Meriestra HA MERECIDO LA PENA 🙂

amor-odio
Fuente: Pinterest

 

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3 comentarios sobre “La Meriestra y Yo. Esa pastillita del demonio para engrosar el endometrio

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